Como
decíamos ayer
La historia es célebre. Fray Luis de León estuvo cinco años en prisión por cuenta de unas traducciones consideradas obscenas. Cuando recuperó la libertad le retornaron el permiso para dar clases. Pese al tiempo que había pasado, a la injusticia de la cual había sido víctima y a que estaba en frente de alumnos desconocidos, inició su cátedra diciendo "Dicebamus hesterna die...", “Como decíamos ayer..."
Esta anécdota que dibuja la virtud del poeta español aparece en el libro ‘Monasticon Augustinianum’ escrito por el italiano Nicolás Crusenio hacia 1623. Todo indica que es ficticia. No solo porque el propio Fray Luis nunca la narró sino porque ningún otro cronista ni escritor cercano al autor de ‘Vida retirada’ la menciona. Empero, la frase y su relato acompañante han permanecido en la memoria de muchísima gente a lo largo de cinco siglos sin que importe si son verídicos o no.
Como en
otros famosos casos de asertos apócrifos (“El fin justifica los medios”, “La
religión es el opio del pueblo”, “Ladran, señal que cabalgamos”, “Toda buena
acción tiene su castigo”) termina sobreviviendo la autenticidad por encima de
la autoría. Tanto que esa autoría resulta muy secundaria si se la compara con
la poderosa eficacia del significado, inmortal y con suficiente versatilidad
para adaptarse a los cambios históricos y al olvido. Se non è vero, è ben
trovato.
El juego
literario posterior radicaría en especular acerca de las razones que Crusenio
tuvo para endilgarle la memorable máxima a Fray Luis de León. Algo de
admiración hacia el poeta debió existir en la atribución. Algo de hagiografía
también: Crusenio era colega del español, ambos vivieron por la misma época
bajo los postulados de una comunidad religiosa, eran monjes. Otra posible
explicación residiría en la necesidad de reivindicar la reputación del ex convicto
condenado sin ser culpable. Así mismo cabe la posibilidad de que la expresión
“Como decíamos ayer…” fuera de uso habitual para de León, o que alguien, alguna
vez, la hubiera oído de sus labios. De ahí a la trascendencia a veces solo hay
un paso.
El
pensador colombiano Nicolás Gómez Dávila escribió que los chismes y los rumores
perduran más que las ideas. Quizás porque tienen una gracia y una chispa con
capacidad de atraer a cualquiera del modo más rápido y efectivo. Historias como
la de Fray Luis de León se encuentran cercanas a la conseja que va de boca en
boca. Con la diferencia de que en este caso particular el rumor está cubierto
de una hondura y de una dignidad tales que lo acercan a la poesía.
https://www.youtube.com/watch?v=qUAbni7AEVQ&t=12s
#preparacionexamenitep #aptis #preparacionexamentecs #preparacionexamenitep. #Cómopasarexamenitep #Cómopasarexamentecs #Cómopasarexamenaptis #Cómopasarexamentecs #cursoexamenitep #queestudiarparapasarexamenitep #queestudiarparapasarexamentecs #queestudiarparapasarexamentoelf #queestudiarparapasarexamenaptis #queestudiarparapasarexamenmet

Comentarios
Publicar un comentario